¿QUÉ ES RABDOMIÓLISIS?

 ¿QUÉ ES RABDOMIÓLISIS?

Recientemente, la rabdomiólisis fue tema de conversación entre usuarios de gimnasios, entrenadores y deportistas, pero sabes ¿de qué se trata esta enfermedad?

Saber qué hacer, con qué cargas y con qué frecuencia son puntos con los que no se puede improvisar a la hora de entrenar, pues las consecuencias de una mala práctica deportiva no en todos los casos llegarán de inmediato, algunas tomarán más tiempo y podrían ser irreversibles.
La rabdomiólisis y un posible daño renal severo producto de un entrenamiento mal direccionado fueron noticia en Colombia hace unos meses y, aunque, prendió las alarmas temporalmente, estos temas requieren de especial atención, sobre todo, en este momento en el que los gimnasios cada vez ganan más usuarios.
Como en cualquier situación de la vida diaria, los excesos traen sus consecuencias, unas más severas que otras, pero aparecen. En el caso de la actividad física y el entrenamiento, la rabdomiólisis es tal vez, la más frecuente, de la que poco se habla y, posiblemente, una de las que más daño puede provocar.

¿DE QUÉ SE TRATA?

El deportólogo Jorge Iván Palacio la explica como la ruptura de las fibras musculares que se producen por las cargas exageradas en el ejercicio, lo que eleva algunas enzimas corporalesy pasan por los riñones ocasionando daños. “Este tipo de situaciones se presentan con frecuencia en gimnasios que no tienen mucho control o esos que llamamos de garaje, incluso donde se ofrece gimnasia pasiva. En estos últimos, le meten altas cargas de energía al músculo lo que genera contracción concéntrica con el chaleco y excéntrica con los ejercicios dinámicos, todo esto hace que la fibra muscular se rompa y se desarrolle la rabdomiólisis. Una enfermedad en la que se elevan enzimas y se aumenta la mioglobina, una proteína que se libera al torrente sanguíneo y se elimina por el riñón generando daños renales”.
“En 1 mes o, incluso, un par de semanas las personas con casos más leves pueden retomar la actividad normal”

LAS PRIMERAS SEÑALES

Además de la fatiga, la disminuciónen la producción de la orina y el color oscuro, tipo Coca Cola, como la describe el atleta Augusto ‘Tin’ Castro son algunos de los síntomas característicos de la enfermedad. A los que se suman otros como debilidad generalizada, rigidez o dolor muscular y articular, sensibilidad muscular o convulsiones.
“Los que entrenamos duro, en algún momento y hasta cierto punto lo experimentamos, incluso, en la mayoría de las competencias de Ironman y otras de alta intensidad los deportistas tienen algún síntoma de rabdomiólisis. Cuando se suben ciertos niveles de creatinina y empiezas a orinar color Coca Cola es peligroso y hay que ir al médico”, aconseja Tin.
Y es que además de los excesos en la actividad física, la deshidratación grave es otra de las causas de la rabdomiólisis, por esa razón, cuando se detecta a tiempo esta alteración, la administración de líquidos en grandes cantidades vía intravenosa es la primera forma de tratarlo, sin embargo, cuando la situación es más crítica hay que acudir a la diálisis.

APOYO EN EL ENTRENADOR

Más allá de alcanzar los objetivos enel corto plazo y cumplir las metas con responsabilidad sin poner en riesgola salud, es fundamental seleccionar correctamente quién oriente los entrenamientos. Está claro que todos los ejercicios no son para todos y es necesario respetar el principio de la individualidad cuando se trata de diseñar un plan de entrenamiento.Para Yobany Moreno, entrenador personalizado, es necesario diferenciar entre una exigencia física baja, media o alta, acorde con el nivel de preparación de cada persona y así detectar los signos del cuerpo para identificar la enfermedad y evitar llegar incluso, ala muerte. “Hay que tener en cuenta la categoría en la que está cada usuario y así exigirles físicamente, nunca hasta reventarlos, ese es el error más grande. Hay que tener presente la percepción del esfuerzo de cada uno, guiar la preparación, hacer un adecuado plan de entrenamiento, preparar ciclos de entrenamiento y así, llevar al usuario a dónde quiere llegar, sin lesiones ni enfermedades. Es necesario el profesionalismo y tener claro que la persona que entrenamos necesita asesoría profesional y no un animador que le grite o le exija sin tener conciencia de hasta dónde puede dar el usuario”, sugiere Yobany.

“La rabdomiólisis da en dos tipos de personas: las que dejan de entrenar fuerte y retoman sin estar preparados y las que nunca han entrenado y se exigen demasiado”

Augusto ‘Tin’ Castro

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